El adicto al sexo y su problema con el marketing

Adictos al sexo. ¿Víctimas del marketing desenfrenado? Los orígenes de la adicción en los adictos al sexo, pueden ser muy distintos. Al igual que en cualquier adicción puede haber miles de razones por las cuales alguien se convierte en adicto al marketing. Pero ahora comparemos un poco las adicciones. Pensemos en un adicto a la marihuana. Digamos que alguien tiene una adicción leve a la marihuana. No consigue dejarlo, siempre tiene marihuana en casa, tal vez no la lleva siempre encima y digamos que durante el día y aquí viene el punto clave si no está expuesto a la marihuana (o sea gente fumando, imágenes de marihuana, música de Bob Marley o cosas similares) esta persona no se le despierta constantemente el apetito por la droga. Ahora pensemos en un adicto alsexo. Un adicto al sexo que -al igual que nuestro adicto a la marihuana- tiene su adicción bajo control. Ahora bien, nuestro adicto al sexo no está pensando en sexo pero sale a la calle y en la parada del autobus hay una publicidad de ropa para chica que mas que una publicidad de ropa parece una portada de playboy. Primera tentación de día. Luego va en al autobus de camino al trabajo. La chica (digamos que es fea) que va sentada a su lado en el autobus va leyendo una revista feminina. Cada 4 páginas hay una publicidad de ropa interior, de maquillajes, fotos de celebridades, publicidades de coches, etc. Todo extremadamente sexualizado y además retocado con photoshop para que los cuerpos parezcan mas perfectos, más húmedos, mas deseables.Bien. Nuestro adicto al sexo llega al trabajo y ya está que arde. Abré el correo de su computadora y le empieza a entrar el SPAM. Sexo, viagra, prolongación de pene, etc. Lo que quieras. Entra todo sin que tu lo pidas.Parece que ya ha sobrevivido casi toda la mañana justo cuando llega la hora del café con los colegas. ¿Has visto la nueva presentadora del programa deportivo? ¡Que buena que está la tía! (Una conversación de 30 minutos sobre la tía esa. El contenido del programa no interesa)Hora de la comida. Bar de la esquina. En el bar está la TV puesta. Canal de noticias. Bueno, por fin un descanso…  hasta que llega la publicidad. El nuevo clip de la tilinga cantante de turno, la publicidad del lugar paradisíaco de vacaciones, el nuevo modelo de coche patrocinado por la mujer de algún jugador de fútbol.Nuestro adicto al sexo se aburre mucho en el trabajo, pero a estas alturas prefiere estar frente a su aburrida computadora antes que seguir frente esa maldita TV en el bar.

La tarde transcurre tranquila

De camino a casa, en el autobús, nuestro adicto alsexo pasa por el cruce de dos avenidas principales. Y ahí está. La nueva publicidad de ropa interior con la modelito de turno. ¿El tamaño? 3 plantas de altura y 20 metros de largo. Es solo una pequeña publicidad.Por fin en casa. A comer algo y a mirar una peli. Nuestro adicto al sexo y la pornografía quiere terminar el día sin recaer en su adicción. Pero la pelicula de esta noche y las publicidades se lo ponen muy difícil.

Finalmente lo logra. Mañana será otro día. ¿Será mejor? Lo dudo. Volvamos a nuestro adicto de marihuana.  ¿Le resultaría fácil a nuestro adicto de marihuana sobrellevar la adicción si estuviese enfrentado a decenas de provocaciones constantes diariamente? probablemente no. Para el adicto alsexo la vida diaria puede llegar a ser una verdadera tortura. La agresión del marketing desenfrenado es constante y sin tregua. Con tal de vendernos un chicle, nos muestran un harén. ¿No pueden pensar algo mejor? Si, es cierto, “sex ells”, el sexo vende. ¿pero a que precio? Me estoy planteando boicotear a marcas que usen el sexo como arma de venta en contextos en los que no está justificado. Si se vende una película erótica comprendo que usen imágenes calientes, pero si me quieren vender una aspiradora, un chicle o una planta, ¿hace falta pasar siempre esa linea?

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